Vivir aunque sufras, te permitirá llegar más de
prisa a las metas habías planteado, sin la espera de ningún sufrimiento. Tu
recorrido en la vida tiene tus huellas, por lo que significa que cuando sientas
no poder más, será necesario dar un flashback al pasado. Podrás mirar tus
esfuerzos, que por si lo olvidaste, te ayudo avanzar hacia donde te encuentras
en estos momentos.
Siempre será necesario las dudas, el dolor y la incertidumbre con la que estas cargando
para que te puedan servir de empuje y comprendas que la recompensa junto con el
gozo, están siempre al final del camino y no en el recorrido. El trayecto de
complacencia es solo un esquema erróneo y tendencia del ser humano, pero vivir
fuera de ella tras el dolor, es lo que nos hace persistir hasta que nos sea
concedido alcanzar satisfacción en el
punto que hemos vencido la comodidad por la realidad.
Reconocer este punto y posición en nuestras
vidas, es poder apreciar el esfuerzo como también identificar que las fuerzas
con las que pretendemos avanzar, han quedado ahí gracias a que una vez
empezaron siendo ganas, que muchas veces es más relacionado con haber empezado
el plan que con la emoción. Lo más necesario nos queda en el camino y nos
acompaña en todo nuestro recorrido, las fuerzas, que a esta le debemos las
gracias que nuestras ganas en un principio depositaron.
Sentir profundamente, sea dolor o decepción, es
presenciar tus logros sin haberlos alcanzado. Llorar significa un gran gozo en
camino como también, destruir la derrota antes que intente vencerte. Que cómo
recompensa, no nos conformamos con el presente, sino que optamos por pedir más
del futuro, más de nuestros sueños como también encontrar un lugar y espacio
más para otras aspiraciones. Es en este proceso, cuando todo se multiplica y
nos empiezan a sobrar los recursos y herramientas.
Sin una carga severa en nuestros hombros, no
podríamos ver un milagro ocurrir ni tampoco identificarlo como la respuesta a
nuestras peleas diarias. Ser paciente es difícil ya que la pruebas y la
exigencias de la vida parecen amontonarse y atravesarse en nuestros caminos aún
cuando decidimos avanzar. Pero en
definitiva la mejor acción a tomar aún no sudando de nuestra frente, es la
espera. Probablemente hayas logrado muchas cosas a las que por concepto propio
erróneo has pasado por alto, replanteándote nuevos proyectos.
Recupera
todo aquello que has logrado y establecemos cómo tus mejores recursos para
nuevos retos y planteamientos.
Compruébalo.
Comentarios
Publicar un comentario