
Mucho antes de convertirse en una figura reconocida de Hollywood, Steve Buscemi trabajó como bombero en Nueva York. Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, el actor regresó a su antigua compañía para colaborar con las labores de búsqueda y recuperación en la Zona Cero.
Buscemi había servido en Engine Company 55, en Manhattan, entre 1980 y 1984. El día posterior a los ataques tomó su antiguo equipo y se incorporó nuevamente a la unidad. Durante cerca de una semana trabajó en turnos de hasta 12 horas junto a bomberos y rescatistas que removían escombros del World Trade Center.
Su participación pasó casi inadvertida porque evitó cámaras y entrevistas. Con el tiempo, compañeros del servicio y publicaciones especializadas confirmaron su presencia. La historia reaparece durante las conmemoraciones del 11-S como ejemplo de solidaridad y recordatorio del costo humano que afrontaron los equipos de emergencia.
Su vínculo con los bomberos continuó
El compromiso de Buscemi no terminó en 2001. El actor ha apoyado iniciativas relacionadas con los bomberos de Nueva York y ha llamado la atención sobre las enfermedades que afectaron a rescatistas expuestos al polvo y a sustancias tóxicas en la Zona Cero.
También colaboró después del huracán Sandy en tareas de limpieza en Breezy Point, una comunidad neoyorquina golpeada por incendios e inundaciones.
La trayectoria del actor, conocido por Fargo y Boardwalk Empire, mantiene así una conexión poco común entre el cine y el servicio de emergencias.