Lituania avanza para retirar veto nuclear constitucional

El Seimas aprobó iniciar la reforma del artículo 137, pero aún faltan dos votaciones y el cambio no autoriza por sí solo armas nucleares.

Edificio del Parlamento de Lituania en Vilna
Edificio del Seimas, el Parlamento de Lituania, en Vilna. Foto: Mojmir Churavy, CC0.

VILNIUS. El Parlamento de Lituania, conocido como Seimas, aprobó el 22 de septiembre de 2026 iniciar el proceso para modificar el artículo 137 de la Constitución, que prohíbe la presencia de armas de destrucción masiva y bases militares extranjeras en el territorio nacional.

La propuesta recibió 99 votos a favor, 13 en contra y cinco abstenciones. El resultado permite que la reforma avance a las siguientes fases parlamentarias, pero no supone todavía una modificación constitucional definitiva ni autoriza por sí solo el despliegue de armas nucleares en Lituania.

Un proceso constitucional todavía abierto

La iniciativa debe superar dos votaciones adicionales, separadas por al menos tres meses. En cada una se requiere el respaldo de al menos 94 de los 141 integrantes del Seimas, equivalente a dos tercios del Parlamento. Según la información difundida por la presidencia legislativa, la primera votación de adopción está prevista para el 6 de octubre y la final para el 12 de enero de 2027.

El cambio planteado eliminaría del texto constitucional la prohibición absoluta, pero cualquier eventual instalación de armas o establecimiento de una base extranjera requeriría decisiones políticas, militares y jurídicas posteriores. Por tanto, el voto del 22 de septiembre debe entenderse como un paso de procedimiento y no como el anuncio de una futura presencia nuclear.

La relación con la disuasión de la OTAN

Los promotores vinculan la reforma con la posición de Lituania dentro de la arquitectura de seguridad de la OTAN. La Alianza sostiene que su disuasión combina capacidades nucleares, convencionales y de defensa antimisiles, bajo control político de los países aliados y con un papel central del Grupo de Planificación Nuclear.

La OTAN también explica que las armas estadounidenses desplegadas en algunos países europeos permanecen bajo custodia y control de Estados Unidos. La participación de los aliados no equivale a compartir armas nucleares, sino a contribuir a consultas, planificación, infraestructura, ejercicios y capacidades convencionales. Lituania forma parte de la Alianza, pero no es un Estado poseedor de armas nucleares.

El debate ocurre en un entorno marcado por la guerra de Rusia contra Ucrania, la modernización de capacidades militares y la preocupación de los países bálticos por la seguridad regional. También coincide con conversaciones europeas sobre el futuro de la disuasión y con discusiones sobre cómo reforzar el flanco oriental de la OTAN.

Objeciones y alcance político

Los detractores consideran innecesario modificar la Constitución y advierten que la medida podría ser utilizada con fines propagandísticos por Rusia y Bielorrusia. Otros legisladores han cuestionado que la iniciativa elimine conjuntamente la prohibición de bases militares extranjeras, una disposición distinta de la relativa a las armas de destrucción masiva.

El debate parlamentario refleja así dos posiciones: quienes consideran que el texto vigente limita la capacidad de Lituania para participar plenamente en futuros acuerdos de defensa aliada, y quienes temen que retirar el veto constitucional reduzca una salvaguarda histórica o aumente las tensiones regionales.

Para los ciudadanos, el punto clave es que la votación no cambia de inmediato la situación militar del país. La eventual reforma aún puede ser rechazada, y cualquier decisión concreta sobre armas nucleares, bases o infraestructura militar tendría que ser adoptada mediante acuerdos y autorizaciones específicos.

Fuentes consultadas